Diseñar una marca con ChatGPT: lo que tu cuñado pro y la IA no saben del branding
Diseñar una marca con ChatGPT puede parecer una solución mágica: es rápido, suena convincente y cuesta cero euros. ¿Qué podría salir mal?. Pues… casi todo, si te saltas lo más importante: el proceso humano, estratégico y emocional que hay detrás de una marca de verdad, o al menos de una que quiere llegar lejos.
Te presentamos al nuevo perfil creativo del proyecto: el Cuñado PRO (¡ y ahora con IA!)
Piensa en la escena:
Estamos todo el equipo presentando el nuevo logo para una marca conocida. Un proyecto diseñado al milímetro y basado en nuestro criterio y experiencia. El cliente, al menos en AL SUR, suele salir emocionado, contento, ¡enchufado!. Se reconoce en la historia. Se ilusiona con ella. Sale del estudio conectado con su nueva identidad.
Pero a los pocos días… el cliente vuelve con el logotipo:
Y esta vez trae un informe, con unos “prompts” disfrazados de opiniones subrayadas en fluorescente, y que dicen cosas como:
— «He estado leyendo sobre psicología del color… y el tono que habéis escogido nos puede hacer parecer demasiado inertes.»
— «Analicé el manual de marca y la tipografía escogida no representa la humanidad digital que tanto valoro en nuestro negocio.»
— «Creo que necesitamos diferenciarnos más… pero sin salirnos del estilo que se lleva hoy en nuestro nicho de mercado.»
Y al diseñador se le queda la cara como a un muñeco de Minecraft.

¡El síndrome del médico ha llegado al diseño de marcas!
Este chiste ya lo llevan tiempo contando muchos médicos: el del paciente que llega con un diagnóstico completo patrocinado por “Gugle”. Pues con el branding está empezando a pasar algo parecido.
Trabajamos una marca con cabeza, emoción y estrategia.
Pero luego, el cliente la somete al juicio del grupo de WhatsApp familiar, donde está, por supuesto, ¡su nuevo cuñado versión pro! (y ahora con conocimientos de IA): el mismo que empezó a usar ChatGPT en un curso de marketing que compró en el Temu.
Y todos opinan. Todos tienen datos.
Y todos tiran de argumentos que suenan técnicos… pero que en realidad están descontextualizados.
Una decisión que ya estaba tomada empieza a desdibujarse.
Y lo que era una marca clara… ahora es una duda vestida de prompt.

¿Puede la IA saber más que tú sobre tu propia marca?
Feedback ≠ inseguridad
Pedir feedback está bien. Es sano. Pero cuando esa búsqueda de opinión nace de la inseguridad, acaba desvirtuando el proceso.
-Una marca no tiene que gustarle a todos. Tiene que ser coherente contigo, con tu negocio y con tu visión.
-Una marca tiene que gustarle al dueño, ¡sí!, pero debe pensar primero en gustar y atraer a los clientes potenciales.
–Un logotipo no es sólo para destacar, no es un cuadro de Kandynsky: lo ideal es que un niño lo pueda memorizar y pintar con tan solo verlo una vez, pero no es un simple reclamo.
… y mil historias más… conceptos y teorías que ni ChatGPT ni Cuñado Pro deben decidir por ti. Para eso estamos los diseñadores
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Un prompt bien escrito no es una estrategia
La IA genera respuestas que suenan profesionales. Frases que parecen certezas:
“El azul transmite frialdad.”
“Las tipografías serif comunican tradición.”
“Las marcas modernas deben ser minimalistas.”
y también te añade al final: (recuerda borrarlo!) XD
«Si quieres más tópicos para enamorar a tu cuñado, solo tienes que pedírmelo… ¡y te saco 20 más sin despeinarme!»
Y sí, suena bonito. Pero no tiene ni idea de quién eres tú.
No sabe por qué elegiste ese color, ni qué historia hay detrás del nombre, ni cómo quieres que te perciban. Señores y señoras: “la IA es Inteligencia ARTIFICIAL”, si… artificial.
Es como si te compras un descapotable rojo porque quieres sentirte joven… y luego lo devuelves porque tu cuñado le preguntó a ChatGPT si es una buena idea a los 40.
Y claro, acabas con un monovolumen gris. Seguro. Discreto. Olvidable.
IA + branding: colaboración o atajo
Lo que sí puede hacer la inteligencia artificial
✔️ Proponer nombres o ideas iniciales
✔️ Dar referencias visuales
✔️ Ayudar a explorar estilos o tonos
✔️ Generar contenido tentativo para inspirarte
Como apoyo está bien. Como brújula, es un desastre.
Lo que jamás podrá darte la IA:
✖️ Una lectura emocional y profunda de tu marca
✖️ Coherencia entre lo visual, lo verbal y lo estratégico
✖️ Intuición creativa
✖️ Acompañamiento y mirada crítica
✖️ Un diseño que te haga sentir que “eso eres tú”
Diseñar una marca con IA puede darte forma, pero no fondo. Y sin fondo… no hay conexión real. La IA no entiende el impacto cultural que tendrá tu marca en su entorno real.
– Carlos Romero.

Decidir tu marca es un proceso, no un prompt
Una marca bien hecha no nace de la inmediatez. Díselo a tu «yipití» (GPT)
Nace de la escucha, del contraste, de la decisión, de la experiencia humana. Y sí, también de ese momento mágico en el que te ves reflejado en algo que por fin te representa.
ChatGPT puede darte inputs.
Pero no puede verte.
No puede entender lo que sientes cuando una identidad conecta contigo.
Así que antes de rediseñar tu marca porque te entraron dudas tras preguntarle a la IA…
Pregúntate si la duda es tuya.
O si viene de no saber filtrar voces que no son la tuya.
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Conclusión con tachín:
ChatGPT no conoce tu historia. Y tu cuñado pro con IA, tampoco.
Diseñar una marca con ChatGPT puede parecer tentador.
Pero una identidad de verdad no se hace con prompts. Se hace con procesos, visión y decisiones conscientes. Con lápiz, con papel, con goma… mucha goma.
Una marca no es un diseño bonito.
Es una declaración de intenciones.
Y si no lo ves claro, para eso estamos nosotros: para leerte entre líneas, retarte con cariño y ayudarte a construir algo que sea tú.
En Al Sur Estudio creamos marcas y las ayudamos a crecer. Somos expertos en comunicación y publicidad creativa. Si nos necesitas, estás a 3 segundos de poder pedir una cita






